Ir al contenido principal

Entradas

Ser Una Familia

Estarán juntos el resto de sus vidas esa es la realidad y aunque suene a maldición, no lo es, pues lo han hecho por decisión propia, porque se aman y eso es lo que hace posible todo, incluida esta gran decisión.

Ya están allí, no será fácil, pero con amor todo se soluciona, sin embargo si me permiten un atrevimiento, aquí les dejo unos consejos que mis padres y yo les queremos compartir como familia:


Siempre tómense de las manos, en la calle, en público e incluso en privado. Que los demás sepan que están juntos en las buenas y en las malas.Despídanse siempre con un beso, así vayan solo a la esquina.Salúdense siempre en las mañanas.Compartan una comida al día, en familia, con los hijos incluidos.No olviden nunca el poder del dialogo, así que hablen, conversen de todo. Cuéntense las cosas, porque cuando dialogas las alegrías se multiplican y las tristezas se dividen.Si hay algo que le tengas que ocultar a tu pajera, es porque eso que hiciste o que estas considerando hacer está mal.Pasen …
Entradas recientes

EL CIELO... EN EL INFIERNO 6

Lo que Dereck veía en la pierna de Annemarie, comenzaba a pesarle y por esta razón Demian la veía cojear, ella lo ignoraba, pero para él era más que evidente. La caminata no era larga, pero Annemarie se cansó más rápido de lo normal, pero eso solo lo sabía ella, ya que Demina la conocía desde hacía apenas un par de días, sin embargo le había tomado aprecio, más del que él mismo podía explicar. Durante el camino al cementerio el interrogatorio no se hizo esperar, Demian necesitaba aclarar sus dudas, sabía que Annemarie poco sabía del asunto, pero podía darle pistas y de algo estaba seguro, debía ser cauteloso al preguntar, no podía indisponer Annemarie, ni generarle algún tipo de incertidumbre o duda, así que comenzó por las ramas:

- ¿Cuál es el tema de hoy?
- La Muerte, tú ya sabías... ¿no? ¿Dereck no te dijo?
- Si, pero no he preparado nada contigo.
- Ah, bueno...
- Sé que vamos a hacer una reflexión, y tendremos actividades lúdicas
- Si, yo quisiera hacer otras cosas... pero ya no s…

Un Cuento de Soledad.

Aun sentía el sabor amargo y dulce del vino que acababa de tomarme, tenia la copa vacía frente a mis ojos, aun pensaba ¿que estaba haciendo allí?, ¿porque había terminado en aquel lugar? y la respuesta era clara... buscaba alguien que me escuchara y me brindara un consejo o solo consuelo, pero el rostro familiar a mi lado solo hizo la pregunta inapropiada que no debía:
- ¿como va el amor?
Y como si esas hubieran sido las palabras mágicas los ojos se me llenaron de lagrimas, y se derramaron por mi rostro como si fueran torrentes, omití cualquier sonido que pudiera salir de mi ser y me limite a limpiarme el rostro. Para cuando regreso la persona con la que debía hablar, ya estaba mas tranquila, pero ya no se podría hablar, había otra cosa por hacer.

Allá estaban ellos, esperando a mis acompañantes, yo recibí una extraña bienvenida, pero mi presencia era invisible, a veces desapreciara y por momentos cuando la luz me tocaba mi presencia resurgía en medio de ellas. Por momentos no pude con…

EL CIELO... EN EL INFIERNO 5

Cuando el manto de luz se desvaneció unos segundos después, Annemarie estaba desmayada en el piso. Dereck corrió para verificar que ella estuviese bien, y Paul permanecía inmóvil mirando a lo alto de la cúpula...
- ¡Paul! - grito Dereck. - No respira.
Paul miro de inmediato a Annemarie, que comenzaba a palidecer.
Dos de los jóvenes presentes se aproximaron a ayudar, uno de ellos comenzó a revisar si algo impedía que respirara, Paul se inclinó y los aparto antes de que siguieran intentando hacer algo, y miraba algo invisible que descendía, Dereck miraba y no veía nada, pero para Paul era perfectamente visible. Cando aquella pequeña, espera de luz toco la frente de Annemrie, le volvió el aliento y respiro profundo como si estuviera ahogándose y abrió los ojo como platos.

Los jóvenes se congregaron alrededor de Annemarie, y todos esperaban que estuviera bien, algunos se preguntaban ¿qué estaba pasando? y solo unos pocos aún estaban atónitos por el resplandor que vieron. El padre con calm…

Una flor y Una nota!

Me senté a su lado, él estaba en una banca alejado de todos, su mirada estaba perdida en el piso, y su rostro oculto ante la mirada de los demás, tenía una flor y una nota en sus manos, que yo preferí ignorar. Siempre hemos sido muy buenos amigos y me ha gustado siempre hablar con él, sabía que él me escuchaba, siempre es simple hablar con él, así que sólo me senté a su lado y comencé a hablarle...

“Me alegra mucho verte aquí hoy, te dije que un día lograría reunirlos a todos, y aquí están, me siento muy feliz de poder compartir con ustedes este pequeño logro... Intenté llamarte, siempre quise hacerlo pero nunca encontré el momento apropiado, te veías tan feliz con tu vida, que supuse que no te hacía falta; si, ya sé que no debo suponer, pero siempre terminó haciéndolo.  Me alegró mucho ver tus éxitos, tu felicidad y sobre todo verte intentando hacer del mundo un lugar mejor, ¡ay! a veces te envidio, pero soy muy feliz por ti.”

Su silencio comenzaba a asustarme, pero me arriesgue a se…

A MIS LECTORES

Las mil y una ocupaciones me ha mantenido alejada de ustedes, aunque tal vez sea mi culpa. Sin embargo los pendientes, las ocupaciones y las responsabilidades me han mantenido alejada de la labor que mas me gusta realizar y que me reconforta el alma, por carecer del suficiente tiempo libre.

Ahora otras labores ocupan mi tiempo, y si bien tengo en la cabeza el sonido de las palabras que quisiera compartirles, no tengo el tiempo suficiente para hacerlo. Lamento haber estado ausente estos primeros meses del año y tener que seguir ausente durante los próximos.

Espero puedan disculparme, no me olviden en este tiempo de ausencia y espero regresar pronto a leerlos y escribirles.

EL CIELO... EN EL INFIERNO 4

La música los atrajo a todos de regreso al templo. Por alguna razón la música, a pesar de su melancolía, complacía el oido de todos los que la escuchaban. Mientras la melodía sonaba el seminarista se desesperó y corría en medio de los jóvenes, hasta que alcanzo la puerta de acceso a las escaleras y subió corriendo hasta llegar al lado de Annemarie, y su mano tocó el hombro de ella justo cuando ella terminó de interpretar la canción, y exhalando volvió en si y miraba el Órgano con sopresa y confusión. Miro luego al seminarista, quien sin pensarlo dos veces la abrazo, y trataba de reconfortarse asimismo diciéndose que ella estaba bien, pero el rostro de sorpresa de Annemarie decía otra cosa.

Paul y Dereck no tardaron mucho en subir, Dereck fue el primero en aproximarse, pero se detuvo como petrificado al pie de un poste justo antes de llegar al lado del seminarista, y Paul se choco en la espalda de Dereck y lo empujo un poco adelante. Todos permanecían en silencio, y la escena parecía c…